D R. G A B R I E L J U R E

MEDICO PSIQUIATRA Y PSICOANALISTA GUEMES 677.SAN SALVADOR DE JUJUY.PCIA. DE JUJUY.ARGENTINA(CP: 1425).*Ex- Jefe de Residentes del Servicio de Psiquiatría del Hospital Italiano. *Título de Psiquiatra otorgado por el Ministerio de Salud en 1990. Recertificación del título de Psiquiatra en 2000. *Ex- Miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

sábado, agosto 20, 2005

DISTRIBUCION DE GOCE Y POSMODERNIDAD - Reflexiones sobre televisión, adicciones y pornografía- FEPAL GRAMADO 2000


DISTRIBUCION DE GOCE Y POSMODERNIDAD

* Trabajo presentado el el Congreso Latinoamericano de Psicoanálisis en Gramdo (Brasil) en año 2000.

Reflexiones sobre Televisión, Adicción y PornografíaCONGRESO DE FEPAL. Gramado (Brasil). 2000Los notables avances que ha traído el siglo XX a la calidad de vida de los seres humanos, se ven contrarrestados por una serie de fenómenos subrepticios de accionar sobre la sociedad, los entiendo como distribuidores de goce. Seguramente, en dicha distribución de goce, intervienen la acción persistente y antagónica, entre pulsiones de vida, que tienden a la construcción y pulsiones de muerte, que tienden a la destrucción. Para intelegir esta neoformación de accionar sobre la sociedad, es conveniente apelar a los conceptos de goce y placer, entendidos en aquellas circunstancias donde estan excluidos y diferenciados marcadamente, aunque se pueda acotar que siempre existe la bascularización del placer y el goce, en tanto cuanto más hay de uno, menos del otro. Palabras que tradicionalmente se usaron como sinónimos, cobran una dimensión diferente a partir de Jaques Lacan. Pasemos a explicar, en forma sucinta, el goce y el placer.Por goce, entiendo la posición en la que un sujeto experimenta sentimientos oceánicos, una vivencia de completud, con sensación de felicidad expansiva y horror intenso al mismo tiempo, improductiva, con ausencia de límites, desasimiento de la Ley y de noción de temporalidad, en la cual la compulsión a la repetición se impone implacable. Esta regida por el más allá del principio del placer, donde gobierna los impulsos destructivos y de muerte, a diferencia del placer, terreno donde florece el deseo. Se diferencia de la otra posición regida bajo predominio del principio del placer, en el cual el estado de bienestar tiene como condición la transitoriedad. La felicidad y el padecer son acotados, hay límites y referencia a la Ley, los deseos se estructuran en función de la falta, de lo perdido. Cuando rige el principio del placer en la vida de un individuo, se suceden hechos cronológicos que van articulando una historia singular y multicausal. A pesar de la diferencia ambos en general se encuentran en constante mezcla y desmezcla, lo que varía sustancialmente es cual de los dos, predomina y en consecuencia, gobierna el comportamiento de un sujeto.Mencionaré algunos de los fenómenos culturales de los últimos treinta años, que especialmente trajeron enormes beneficios a la humanidad y en los cuales se puede apreciar la acción de las pulsiones de Eros, donde prima el principio del placer - displacer.Empiezo nombrando la expansión prácticamente universal de la democracia, sistema político que permite el desplazamiento metonímico del deseo de un pueblo. Es bien sabido, que el sistema cabalga sobre la dinámica de ilusión-desilusión del porvenir, que claramente se puede entrever en el chiste a un eslogan político utilizado en una campaña preeleccionaria en la Argentina: “ No los voy a defraudar” decían los afiches del candidato a presidente, a lo que el humorista responde: ”.....se van a defraudar solos.......”. La mayoría de los partidos políticos en los tiempos de campaña, utilizan la invocación a la esperanza y al futuro mejor, como forma de señuelo; habitualmente al poco tiempo de ejercicio de gobierno, sucumbe la ilusión creada en el sentimiento colectivo del pueblo, apareciendo en su lugar, la desazón de la desilusión, para después, dialécticamente, renacer como la cigarra, en la próxima elección. En todo caso, es posible pensar la democracia como un sistema regido bajo el imperio del placer, en antinomia a los regímenes dictatoriales, donde el goce y el más allá del principio del placer van de la mano del borramiento de la Ley, el crimen, la tortura y la realización de los deseos sádicos de un Padre de la Horda Primitiva, personalizado en un líder de turno, vestido con el ropaje de diferentes teorías políticas.Otro aspecto a destacar son avances en la calidad y cantidad de vida humana sobre el planeta, cuya responsabilidad mayor, lo tiene la ciencia, sobre todo la medicina, el psicoanálisis, la ingeniería, la ciencia de las comunicaciones sociales y la informática. La Fe inquebrantable en la Razón, fenómeno de goce en el que se situó la ciencia moderna, movida por la idea ilusoria de lograr un desarrollo irrefrenable e ilimitado de la cultura, se ve fracturada al promediar el siglo. Sucesos como la caída de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, presentan la posibilidad real de que los avances científicos lleven a la autodestrucción de la especie y la desaparición de la vida en el planeta. Esto conduce a un replanteo profundo. La resignación de la fe - omnipotente y religiosa - en la Razón moderna, permite un mayor grado de madurez en el mundo científico posmoderno, con la obligación constante de encausar los avances logrados hacia el bien común, en dirección de Eros.La salud de la población ha sido beneficiada durante este siglo de forma notable, ya sea por grandes descubrimientos como lo son la antibioticoterapia, las vacunas, la mayor seguridad y antisepcia en las intervenciones quirúrgicas, los mejores programas en prevención de enfermedades, el gran avance en variedad y profundidad de métodos de diagnósticos por imágenes o con el uso de lentes y procedimientos intracorporales, ya sea por la ampliación de la cobertura médica, a través de servicios públicos o privados para grandes masas de la población mundial. Esto sólo para mencionar algunos puntos, seguramente quedaré en deuda con otros muchos, la causa es que sólo sirvan de ejemplos antitéticos, para después referirme a las ideas que quiero trasmitir en este escrito.La ingeniería durante este siglo ha permitido la explotación de importantes fuentes de energía, que nutren el funcionamiento del mundo, a través de grandes usinas hidráulicas, el desarrollo de ingeniería atómica, la extensión de vías de transporte por medio de carreteras cada día más seguras, vías marítimas y especialmente el desarrollo aeronáutico y ferroviario, que ha posibilitado que partes importantes de la población se desplace entre países, entre grandes zonas geográficas y aún entre distintos continentes, en tiempos impensados por Julio Verne.Las comunicaciones sociales con el avance extraordinario de la telefonía, las comunicaciones audiovisuales intersatelitales, sólo para dar dos ejemplos, nos hacen sentir el mundo más pequeño y prácticamente conocido en su totalidad. Que diferencia notoria existe hoy entre un hombre o una mujer común y los conquistadores, guerreros, marineros de siglo XV, que se lanzaron a la mar con el propósito incierto de llegar a “ Las Indias “.Hay que remarcar, los avances en informática, la vedette de las últimas dos décadas de este siglo, donde el desarrollo voraginoso de sistemas de computación, dejan en general, siempre por detrás de las posibilidades de actualización a la media poblacional, sea tanto en conocimientos sobre esta ciencia, como en los instrumentos por ella desarrollados. Como contrapartida, es una de las responsables de ser fuente de malestar de los tiempos actuales: la celeridad de los cambios culturales, que generan un sentimiento de desvalimiento del individuo frente a las mutaciones de la sociedad.Otro avance cultural que se ha logrado en este siglo, lo aportó, el psicoanálisis, cuya metodología permite a las personas interesadas, conocer las profundidades del alma, es decir su mundo inconsciente, así como simultáneamente aumentar la capacidad de amar y producir, esto es maximizar la calidad de vida, que es el fin terapéutico del método -. Como dinámica resultante se logra, en muchos casos, descentrar la posición determinista de la religión en un sujeto, logrando un mayor protagonismo sobre el destino individual y también por añadidura colectivo, para quien se toma la ardua tarea de quitarle terreno a las poderosas fuerzas inconscientes. Por otro lado, el psicoanálisis, mediante su aplicación, ha permitido explicar ciertos comportamientos sociales de masas, así como dar una visión más aguda sobre creaciones artísticas de la humanidad.También durante este siglo, el avance social logrado por el cambio de rol en la mujer, gran protagonista de este siglo, adquiriendo derechos que fueron abolidos en civilizaciones anteriores, como lo es el derecho al voto, al trabajo en igualdad de condiciones, la inclusión en las más diversas profesiones y que ha llevado ha enriquecer tanto a hombres como a mujeres. Esto se debe, a que la aparición de la diferencia sexual anatómica, conlleva el ejercicio permanente de tolerar lo distinto y da lugar a la construcción de una cultura polimorfa, rica en matices. La posición machista tradicional, permitía mediante la degradación y el aislamiento de la mujer, a que el hombre evite la angustia frente a lo diferente. Este nuevo posicionamiento sexual, es uno de los factores que en la Posmodernidad, ha favorecido el derecho que se le otorga a las minorías y por ende, a su lugar en la sociedad. Se puede analogar así, la posición anacrónica de la mujer, como sexo débil, a la posición de menosprecio que tenían las minorías en otros siglos y que felizmente, en ambos casos, tiende día a día a revertirse.Ciertas manifestaciones sociales de la Posmodernidad, están marcadamente encadenadas a un mayor predominio del goce e instrumentada su distribución, con la lógica consecuencia para muchas personas y el riesgo siempre presente, como tentación posible para el resto, así como beneficio para los poderosos. Se encuentra distribución de goce en los siguientes fenómenos: la televisión 24 horas, la drogadicción y la pornografía. Los dos últimos mencionados, existieron en siglos anteriores, pero la difusión masiva y la facilidad para su acceso en el presente, le confieren una condición diferente, de mayor peligrosidad. Estas actividades tienen en común la tendencia a alejar a los individuos de la realidad, estimulando notoriamente el aislamiento, el placer autoerótico, el repliegue narcisista y la pasivización del sujeto en su relación con el mundo.La invención revolucionaria de la televisión en la segunda mitad del siglo, ha tenido una increíble influencia en la cultura, actualmente es mucho lo que se escribe, piensa y analiza sobre este medio de comunicación masiva, él más poderoso y que ha cobrado una significación diferente desde que muchos canales emiten programación las 24 horas, podría bautizarla TV sin fin. Este cambio cuantitativo en tiempo de emisión, genera una condición cualitativa diferente; lo que posibilita el enganche gozoso de muchas personas- entre los que se encuentran niños y adolescentes-, produciendo una fijación adictiva. Sirva como ejemplo una carta de lectores, titulada “ La TV acecha “, a la revista dominical de uno de los más importantes y serios diarios de la Argentina, que casualmente se hizo un balance de los noventa y nueve años del siglo XX. La autora es María Mercedes Vago, pasaré a transcribir un fragmento de la misma:“...la sección que más me interesa es la del Correo, porque uno puede expresar sus ideas y sentimientos. Por eso les escribo, para tratar sobre un tema de suma importancia en la actualidad. Es para todas las personas que nos gusta ver televisión. El televisor es un aparato que uno puede prender, apagar y cambiar de canal a gusto, pero ¡ojo!, no confundamos televisor con televisión. Televisión es la transmisión de programas por medio del televisor. No olvidemos destacar que ambos son inventos del hombre. La televisión es un medio que trasmite programas para informarnos, educarnos o entretenernos. Aunque en muchos casos se confunden los conceptos. Lo que empezó alguna vez como una simple forma de pasar un rato se convierte ahora en una adicción. Nos gustó una vez, nos gustó otra y otra. Pero no es lo peor, sino cuando nos damos cuenta de que nos atrapó por completo y que no podemos abandonar aunque lo deseemos. Yo me pregunto: ¿ cómo es posible que algo inventado por el hombre, ser racional, pueda dominar a su propio creador.”. Aparece una honesta y egodistónica confesión de adicción a la televisión.Esta medio masivo de comunicación, al convocar a dos sentidos importantes, quizás los más importantes, como son la vista y la audición, paraliza la posibilidad de contacto interpersonal y en general de realizar otra actividad de cierta complejidad. Sitúa de esta manera a las personas en una posición pasiva, estimulada y excluida del protagonismo, lo que me lleva a pensar en la reedición de tercero excluido del infante frente a la escena primaria, es decir, a la exclusión saludable del niño del placer sexual entre los padres, lo que lógicamente genera sentimientos de hostilidad y frustración. La situación de televidentes que resignan el protagonismo en su vida, para ilusionar realizarla a través de la “ caja de fantasías ”, que la televisión promueve, lleva a cuadros de psicastenia crónicos, con el agravante de mayor acumulación de hostilidad y frustración que en la infancia, ya que en esa edad se cuenta con el consuelo de lograr el mencionado lugar protagónico, cuando se llegue a la adultez. Es así, como este llamado medio de comunicación, se torna vehículo de incomunicados, que además entran en un estado de regresión donde el “ chupete electrónico”, 24 horas a su disposición, lo convierte en un lactante de la TV continua y a gozar de la ilusión de una mamá omnipresente, siempre a su disposición.La contracara de la situación anterior, es la de aquellos sujetos que se desesperan por salir en la televisión, conducta llamada por un conductor de este medio: “ televirus “, que le otorga significación de enfermedad, al deseo alienado por salir en la pantalla. La observación aguda parte del comportamiento de asiduos concurrentes de canales, enajenados por intervenir sin distinción de clase y tipo de programas. Es posible, los movilicé la fantasía de entrar a un mundo mágico y paradisíaco, de ricos y famosos, como se pensaba idealizadamente, era el lecho de los padres, en la más tierna infancia.Se entiende por drogadicción el consumo habitual, generador de dependencia psíquica y a veces también física, de sustancias: cannabis, cocaína, éxtasis, heroína, opiaceos, etc.La difusión de la drogadicción en la mayoría de los países más civilizados del planeta es notoria, seguramente tiene varios motivos que pasaré a citar. Una de las características de la Posmodernidad es la fuerte tendencia al hedonismo, búsqueda del placer a ultranza. Las condiciones de mayor bienestar generadas, antes citadas, llevan a que algunas personas se confundan en un goce sin límites, donde todo esta permitido, todo vale, si genera felicidad, no se piensa en contemplar el costo que acompaña, estructuralmente, a esos hábitos. Esto ha llevado a que organizaciones, que son poderosas hoy en día, aprovechen esa negación del costo y hagan su gran negocio. Así, el económico, es otro de los fuertes motivos de la extensa difusión de la droga.Las adiciones mantienen una posición de autoerismo compulsivo, característico de la infancia, o mejor dicho, de la infancia soñada, evadiendo bajo el gozoso efecto anastesico, la dureza de la vida y las responsabilidades de la adultez. Es frecuente observar en pacientes que intentan rehabilitarse, infancias muy permisivas o todo lo contrario, es decir, víctimas de rigor y el maltrato parental.Para terminar, la pornografía, otros de los grandes negocios de los últimos veinticinco años, lleva a cierta gente, a realizar la mayor parte de su vida sexual consumiendo la estimulación masturbatoria que así se gesta. Entiéndase, no forma parte de juegos preliminares, sino es preferida, y he observado que llega a sustituir completamente le sexualidad interpersonal. Mediante el artificio de la imagen, en una Era donde la misma ha cobrado un valor asombrosamente fetichístico, la pornografía ofrece la idea de sexo perfecto, mejores perfiles, cuerpos atléticos trabajados fisiculturalmente, donde siempre aparece la mostración de potencia exultante y satisfacción plena, en ausencia absoluta de problemas o fallas. El sujeto que se expone a ella, queda situado en la comodidad- frustración del no compromiso, el sexo virtual o indirecto, sin contacto físico, en silencio y en general, en forma secreta, evitando la sexualidad real que lo expondría al riesgo de movilizaciones afectivas, a la condición preliminar necesaria de la palabra, a la aparición de defectos, de imperfecciones, que tenemos todos y a la eventualidad de conflictos, destiempos o fracasos.El trabajo de evaluar constantemente los cambios en la cultura, más allá de las apariencias, es lo que posibilita el progreso de la Humanidad. Como conclusión, pienso que tomar conciencia, con lo arduo que esto implica, de aquellos fenómenos culturales positivos y negativos, algunos de los cuales fueron pensados en este escrito y que se van generando en todo momento de la historia, es lo que posibilita el avance generacional. La conducta de beneficiar el desarrollo de los primeros y luchar mancomunadamente para oponerse a los segundos, es la meta a seguir. La tarea laboriosa y constante de las distintas disciplinas, en discusión e intercambio permanente, servirán de antídoto a las fuerzas que en la sociedad se generan para distribuir el goce, que siempre favoreció a los poderosos, que mantienen así su condición de elite y la exclusión de muchos individuos, resignados a una posición improductiva y pasiva. El riesgo de identificación colectiva con fenómenos de goce, favorece indudablemente a unos pocos, mientras que el ideal de una sociedad que incluya en el principio de placer a todos los individuos posibles, sigue siendo un valor a sostener.
posted by Dr. Gabriel Jure @ 9:07 PM