D R. G A B R I E L J U R E

MEDICO PSIQUIATRA Y PSICOANALISTA GUEMES 677.SAN SALVADOR DE JUJUY.PCIA. DE JUJUY.ARGENTINA(CP: 1425).*Ex- Jefe de Residentes del Servicio de Psiquiatría del Hospital Italiano. *Título de Psiquiatra otorgado por el Ministerio de Salud en 1990. Recertificación del título de Psiquiatra en 2000. *Ex- Miembro Titular de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).

sábado, agosto 20, 2005

ELEGIR LA VIDA COMO UN DERECHO


DERECHO A ELEGIR LA VIDA COMO UN DERECHO

* Publicado en Revista de Psiquiatria on Line en febrero de 2005.

Me complace mucho volver a colaborar con los temas que interesan a Uds., como interesó mi artículo de "Maradona con Sade" que fue publicado en el sitio, en un sector de la revista de Intramed on line. Ahora me sorprende que este tema que aparece en las dos muy buenas películas que Uds. Citan, me haya llevado a investigar la siguiente problemática: la vida como un derecho y no como un deber, que a mi criterio lo dispara las dos películas, pero con más profundidad y altura "Mar Adentro" . A mi entender va a ser un tema de debate durante las próximas décadas, que espero sean las menos posibles. El siglo XXI empieza con esta temática, que de acuerdo a mi punto de vista: " La vida como un deber", fue impuesta por las religiones por más de 20 siglos así que no va a ser fácil revocar su influencia transgeneracional en el psiquismo y la cultura de los seres humanos. Si se cambiara la posición filosófica sobre este punto y se situara " la vida como un derecho " se podría autorizar por lo menos inicialmente a los adultos ( Mayores de 21 años como dice la Ley) a elegir el momento y la forma de morir, y no esperar el destino para que este pasaje al acto sea mediante un acto transgresivo o pecaminoso como es declarado el suicidio hasta hoy en día. Creo que el pedido debiera hacerse ante un tribunal científico y judicial que evalué caso por caso y de altísima condiciones éticas que autoricen el ejercicio de ese derecho, hasta ahora abolido en todas las culturas y países. De esa manera se podría rescatar o intentar su rehabilitación cuando ese deseo sea consecuencia de un cuadro depresivo reversible con los tratamientos descubiertos hasta la fecha.
El tema me parece apasionante así como complejo, doloroso y duro, pero absolutamente imprescindible para ser incluido dentro de la problemática científica actual y del porvenir. Hay que tener valor para pensarlo, como indudablemente lo pensó por más de 25 años Ramón Sanpedro en el formidable film de Almenábar. No será la primera vez que el Arte abra el camino para la investigación científica y demande e interpele a la Ciencia para la toma de posición y si es posible la mejor solución alcanzada para un mayor bienestar de la Humanidad.